
Ríos formados de tu sangre, ante la luz de la luna parecen rosas
Hermosa escena, sabrosa fantasía
Tus ojos, tu piel, cuanto deseo alimentarme de ti, toma mi pálida mano y ven a las sombras a mi lado
Quédate a jugar toda la eternidad y déjame amarte
Veamos los cielos y olvidemos al infierno, vivamos por siempre debajo de mis estrellas y dejemos al sol
Ámame, bésame, deséame que la vida se acabo, la muerte no llego
Pero la eternidad si nos atrapo.