
Ya es la hora, emerge la dama
Hermosa y de blanco, con sus risos largos.
Ya es la hora, se oyen los gritos
En la noche te acecha, los gritos se acercan.
Sale el hombre convertido en vestía
Garras y pelo, colmillos y sangre.
Gritos y muerte
Fue la dama que le dio otra existencia.
Locura y furia
Son los valores que lo forman.
Sangre y carne
Es lo que le gusta.
La locura llega y el pueblo se asusta.
Ya es la hora, dame tu alma
Ya es la hora, mira mis garras
Ya es la hora, la luna se oculta.
De: Raphael Antonio Barrientos Cañas
1 comentario:
Dedicado: a Willebaldo Emmanuel Cañas Arellano
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